Los aceites esenciales son una maravillosa herramienta para complementar una buen masaje. Son extractos líquidos concentrados, obtenidos por destilación por el arrastre con vapor de plantas aromáticas u órganos de la planta (flor, hoja, madera, raíces, cortezas, frutos, hierbas…)

Todos sus componentes tienen un efecto terapéutico y cosmético

Tienen el olor de la planta, pero mucho más potente.

Características y composición de los aceites esenciales

Sus propiedades son muy variadas (digestivo, tónico, calmante, relajante…) su textura no es grasa aunque hablamos de “aceite” esencial, es en realidad el resultado de la extracción de la esencia contenida en los diversos órganos de las plantas.

Los aceites esenciales no son solubles en agua y se mantienen en su superficie.

En ellos podemos encontrar otros muchos compuestos:

  • Terpenos
  • Aldehidos
  • Cetonas
  • Ácidos
  • Esteres
  • Lactonas

Todos sus componentes son muy activos y brindan beneficios para la salud:

  • Bactericidas
  • Antisépticos
  • Anti-inflamatorios
  • Analgésicos
  • Descongestionantes
  • Antiespasmódicos
  • Calmantes.

¿Cómo utilizarlos en un masaje?

Diluir 2 gotas de aceite esencial con 10 gotas de aceite vegetal, lo cuál permitirá que el ingrediente activo penetre directamente en la piel y luego en el torrente sanguíneo para producir su efecto.

Algunos aceites esenciales, sus efectos y usos

  • Cedro blanco: efecto sedante indicado para el estrés
  • Lavanda: es un sedante muy efectivo, se utiliza en problemas de insomnio. Ayuda a balancear estados emocionales como histerias, depresiones.
  • Mandarina: calmante y sedante, brinda alegría.
  • Menta: estimula el cerebro ayuda a despejar los pensamientos.
  • Naranja: es antidepresivo, refrescante y alegre.
  • Douglas Fir: estimulante del sistema nervioso, brinda energía y bienestar.
  • Romero: estimula la memoria, la claridad mental, y es un estimulante físico. 
  • Tomillo: Es tónico y energizante en el nivel físico, mental y emocional, mejora la memoria.