Las bondades que nos aportan las sales de baño con lavanda es producto de varios factores que se conjugan durante un baño relajante de inmersión. Por un lado, el agua caliente impulsa el cuerpo y la mente a un estado más relajado y receptivo, a la vez que dilata los poros de la piel, mejorando la desintoxicación del organismo.

Así mismo, esa dilatación de los poros, facilita la absorción de las propiedades medicinales que nos aporta la lavanda y que están concentradas en esas sales minerales que podamos aplicar a nuestro baño. Todo esto, aunado a los beneficiosos y efectos de los distintos aromas que podemos implementar a través de la aplicación de aceites esenciales de lavanda u otros aceites vegetales.

De esta forma, el excepcional conjunto de beneficios que se obtienen con el simple hecho de reposar en una bañera debidamente preparada, permite que músculos y articulaciones se relajen y recuperen de cualquier contracción o lesión, se mejora la circulación sanguínea, y resulta excelente para calmar un cuerpo adolorido y todo ello sin contar con el notorio descanso que la lavanda le proporcionan a la mente.

Modo de uso:

Tina: Agrega 50 gr de sales en el agua caliente
Exfoliante de pies: Agregar 10 gr de sales en 10 ml de aceite de olivo o de coco, dar un ligero masaje, enjuagar.
Tina de pies: Agregar 15 gr de sales y reposar por 10 min.

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